Mayor calidad a alta velocidad:
Máquinas bateadoras, niveladoras y alineadoras

Circular en un tren de manera segura y confortable solo es posible sobre vías que se encuentren en su posición geométrica correcta. Las primeras máquinas capaces de establecer de manera rápida y fiable estas condiciones fueron construidas por Plasser & Theurer. Para fijar la vía en la posición correcta, Plasser & Theurer desarrolló el principio de bateo hidráulico asíncrono a igual presión, el más extendido hasta la fecha.

Entretanto prestan sus servicios por todo el mundo miles de bateadoras, niveladoras y alineadoras construidas en Linz. Para satisfacer las necesidades individuales de los usuarios, este programa de máquinas actualmente ofrece una oferta inigualable. Se diferencia básicamente entre bateadoras para línea y cambios construidas como vehículos ferroviarios reglamentarios - que pueden estar equipadas con grupos de bateo de una, dos, tres o cuatro traviesas - , bateadoras autocargables y bimodales vía-carretera y, finalmente, bateadoras pequeñas. Dentro de estas categorías se construyen máquinas especiales. Por ejemplo con aislamiento acústico integral o para tareas especiales como el bateo de traviesas en Y, para solucionar errores puntuales, para radios cortos, gálibos reducidos, con tercer carril o diferentes anchos de vía.

¿Por qué batear?

Cuando un tren circula sobre la vía se generan esfuerzos enormes. La totalidad del sistema, compuesto por el carril, las traviesas y el balasto, se deforma y, siendo un sistema elástico, vuelve a su posición inicial.

Con el tiempo, estos enormes esfuerzos provocan un deterioro de la posición de la vía. Como consecuencia pueden aparecer errores de geometría, es decir, la vía ya no está en su posición ideal, lo que obliga a establecer precauciones en estas zonas.

Para no llegar a este punto, hay que conservar la vía, es decir: nivelarla, levantarla, alinearla y batearla. Así se restablece la posición geométrica ideal de la vía.

¿Cómo se batea?

Al batear se compacta el balasto debajo de la traviesa, creando así un apoyo estable.

Para ello, Plasser & Theurer desarrolló el bateo asíncrono a igual presión, un procedimiento mecanizado cuyos resultados son considerados por los especialistas como señeros y difíciles de superar. Los bates se introducen en el balasto verticalmente y lo compactan mediante un movimiento de cierre por debajo de la traviesa. Aquí son decisivos dos factores. En primer lugar, todos los bates trabajan con la misma presión y, en segundo lugar, los bates vibran con la misma frecuencia ideal de exactamente 35 Hz. Esta vibración dirigida y lineal, combinada con el movimiento asíncrono de los bates, crea un lecho de balasto homogéneamente compactado.

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